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Roglic vuelve a ponerse un dorsal en una nueva edición de la París-Niza

El esloveno Primoz Roglic, número uno mundial del ciclismo, inicia su temporada en la “carrera del sol”, el otro nombre de la París-Niza, que comienza el domingo con una etapa para esprínters cerca del palacio de Versalles.

Gran derrotado del Tour de Francia pero vencedor poco después de la Vuelta a España -su última aparición en competición el pasado 8 de noviembre- Roglic parte como favorito pese a la presencia en el pelotón de 23 equipos del británico Tao Geoghegan Hart, campeón del Giro de Italia-2020, y del alemán Maximilian Schachmann, defensor del título.

Poco importa que el esloveno venga de un periodo de entrenamientos en Tenerife sin disputar ninguna competición oficial: el recorrido de la París-Niza, que incluye una contrarreloj de 14 kilómetros el martes y dos llegadas selectivas en la región del Beaujolais (miércoles) y en el interior nizardo (sábado), se adapta a sus características.

“El entrenamiento en altura fue como estaba previsto y quiero mostrar mi mejor cara en las próximas carreras”, anunció Roglic, que busca “progresar en todos los campos”. Con el apoyo de un fuerte equipo Jumbo (Steven Kruijswijk, Sam Oomen, Tony Martin), también está preparado para las dos primeras etapas, donde soplará mucho viento.

 

– Festival del esprint –

Los esprínters, animados por un menú que les ofrece tres oportunidades, han acudido en masa a la cita francesa. El campeón galo, Arnaud Démare, y el irlandés Sam Bennett encabezan una lista en la que también aparecen nombres como Pascal Ackermann, Giacomo Nizzolo o Mads Pedersen. Otros, como el belga Philippe Gilbert, acuden a la París-Niza para ponerse a tono.

Las clásicas se preparan a lo largo de sus exigentes etapas, en una prueba animada y a menudo incierta, que se decide por pocos segundos desde que la contrarreloj, limitada este año a apenas 14 kilómetros, no crea grandes diferencias.

A los escaladores como Aleksandr Vlasov, Jai Hindley o David Gaudu les convendrá limitar los daños el martes cerca de Gien (departamento de Loiret, centro). Geoghegan Hart, que solo ha corrido una vez la París-Niza, como gregario (en 2019), sabe lo que tiene que hacer, al igual que su compañero australiano Richie Porte, doble vencedor de la prueba en los años 2010 y que regresó este invierno (boreal) al Ineos.

Con Roglic y Geoghegan Hart, jefes de filas de los dos equipos más poderosos del pelotón del Tour de Francia, la París-Niza emula ligeramente a la ‘Grande Boucle’.

La incertidumbre está en la situación sanitaria del próximo fin de semana y será inevitable acordarse de la edición del año pasado, cuando hubo que recortar una etapa el recorrido. La pandemia no había hecho más que empezar.

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