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Un heroico Jimmy Butler impulsa a Miami al séptimo partido ante Boston

Con 47 puntos de su líder Jimmy Butler, los Miami Heat vencieron este viernes 111-103 en la cancha de los Boston Celtics y forzaron el séptimo y definitivo partido de la final de la Conferencia Este de la NBA.

Los Celtics perdieron la oportunidad de sellar ante su público el pase a las Finales, donde ya esperan los Golden State Warriors, ganadores en el Oeste.

Con la eliminatoria igualada 3-3, Boston tendrá que ganarse el boleto en el séptimo partido del domingo en el FTX Arena de Miami.

El veterano Butler se echó a las espaldas a los Heat con una fabulosa cuenta de 47 puntos, su récord en playoffs, 9 rebotes y 8 asistencias, además de varias canastas decisivas en la recta final del choque, cuando los Celtics habían neutralizado una desventaja de 13 puntos.

«Tenía que encontrar una manera de ganar», recalcó Butler tras el triunfo en el TD Garden. «Decepcioné a mi equipo un par de partidos y no lo iba a volver a hacer».

Los 30 puntos de Jayson Tatum, la estrella de Celtics, y los 20 de Jaylen Brown fueron insuficientes ante la exhibición de orgullo de los Heat, que siguen peleando por volver a las Finales tras el subcampeonato de 2020.

Miami encontró motivación en las voces que, como Draymond Green, les daban por eliminados después de sus dos últimas derrotas, con las que perdieron la ventaja de 2-1 que tenían en la serie.

El jueves, en pleno festejo por la eliminación de sus Warriors a los Dallas Mavericks, Draymond Green dio por hecho que su rival en las Finales serán los Celtics.

«Díganle a Draymond que se lo agradezco», dijo el veterano PJ Tucker, que tuvo varias acciones defensivas claves al final.

«No presto atención a lo que nadie dice», aseguró de su lado Butler. «Sabíamos que íbamos a venir aquí y ganar uno. Sabemos que vamos a ganar este próximo también».

A sus 32 años, y ansioso por conquistar el primer anillo de su carrera, Butler se sobrepuso a las molestias físicas que arrastra y a la presión de los 19.000 aficionados de los Celtics para completar su mejor partido en postemporada.

El escolta, que se crece en los momentos de máxima tensión, finiquitó con varias espectaculares acciones el partido cuando los Celtics habían logrado empatar a 99 a solo dos minutos del final.

«Jimmy aportó su voluntad competitiva esta noche», dijo su entrenador, Erik Spoelstra. «Y esa voluntad no nos dejó perder».

 

– La resistencia de los Heat –

 

Butler, seis veces All-Star, había tenido pobres actuaciones en los últimos juegos por sus problemas en la rodilla pero el viernes apareció en su versión de las grandes noches, dominando el juego en ambos lados de la cancha.

El escolta se rebeló contra la eliminación y se puso sobre la espalda a su equipo en una asombrosa primera mitad en la que sumó 21 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias.

La exhibición de Butler y la dirección de juego del veterano Kyle Lowry (18 puntos y 10 asistencias) permitían a los Heat liderar el marcador pese a otra apagada actuación del pívot Bam Adebayo (6 puntos y 9 rebotes).

Los Celtics, que volvían a pecar de exceso de pérdidas de balón, impedían que Miami se distanciara gracias al despertar de sus figuras Tatum y Brown, que sumaban al descanso 36 de los 46 puntos de Boston.

Butler comenzó a recibir entonces ayuda en ataque de los suplentes Max Strus, con 11 puntos y 3 triples en el tercer cuarto, y Victor Oladipo.

A falta de 10 minutos, Miami tenía una ventaja de 10 puntos pero Derrick White (22 puntos), base suplente de Boston, surgió para comandar la remontada de los locales hasta igualar el marcador a falta de dos minutos para el final.

Butler dio entonces el golpe final con una canasta con tiro libre adicional y luego un espectacular tiro a la media vuelta que enviaba la serie de vuelta a Miami.

«Ya hemos ganado dos partidos allí, esa es la parte positiva», recalcó el técnico de Celtics, Ime Udoka. «Sabemos que podemos ganar pero tenemos que ponérselo más difícil».

«¿En una escala del uno al diez? Diez», respondió Tatum sobre su nivel de confianza para el domingo. «Aquí no hay secretos. Es un séptimo partido, el boleto a las Finales de la NBA, hay mucho en juego».

Los Celtics, cuya sequía de títulos se prolonga desde 2008, aspiran a regresar a las Finales por primera vez desde su derrota de 2010 también ante los Lakers.

gbv/atm

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